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La localidad de La Llera será el origen de vuestro itinerario, tras cruzar el puente del mismo nombre, y a unos pocos metros podréis observar el panel de inicio de la ruta y una pequeña área de aparcamiento acondicionada para los vehículos de los senderistas que comiencen desde aquí el recorrido. Tras cruzar el río y caminando durante unos minutos os toparéis con los primeros molinos que son el origen y razón de ser de esta ruta: El molín de Barrial, el de Flora, el del Ferreru, o el de Máxima. Tras un ligero ascenso por el camino penetraréis en el bosque, descubriendo a vuestro paso interesantes especímenes de la flora autóctona asturiana, tales como Castaños, Avellanos, Robles, Acebos... Del mismo modo a lo lejos las impresionantes cumbres de la Sierra de Peñamayor se intuirán entre las hojas de los árboles, o de los claros del bosque que se presentan a nuestro paso. Tras unos kilómetros de recorrido y muy cerca de vuestra meta encontraréis el Molín de Milio, el cual ha sido perfectamente restaurado y acondicionado para dar a conocer de una manera sencilla los instrumentos y mecanismos utilizados en la tradición molinera asturiana. Este es un lugar excelente para tomar un pequeño descanso y reponer fuerzas. El rumor del discurrir del agua os ayudará, sin lugar a dudas, a relajaros antes de iniciar el ascenso al último molino del sendero. Tras tomar un ramal de ida y vuelta perfectamente señalado, llegaréis al Molín de Honorio, hermosa construcción idealmente situada al pie de una impresionante garganta que ha creado el discurrir del río con el paso de los siglos, así como de un Tejo centenario que ha crecido en sus proximidades. Tan sólo unos metros os separan del final del itinerario en el pueblo de la Velía. El regreso a La Llera será por el mismo camino
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El visitante que lleve a cabo ésta ruta se adentrará en un paisaje de ensueño, rodeado de masas boscosas autóctonas asturianas, formadas por Centenarios Robles, Castaños, Acebos o Fresnos. Vuestro camino comienza junto al panel de inicio situado en las cercanías de la Casa Consistorial de la Capital del Municipio de Cabranes (Santolaya). Éste panel os dará unas pinceladas de las características del recorrido. Tras cruzar el pueblo en sentido ascendente y dirección al barrio de Sendín, tomaréis el camino hacia Argamia, ultimo caserío antes de adentraros en el bosque de “Picu Moru". Os aconsejamos que durante el recorrido llevéis todos vuestros sentidos despiertos, pues no es difícil ver a las pequeñas ardillas cruzar de árbol en árbol, o algún que otro Corzo pastando en las praderías. Tras unos metros de descenso en dirección al área de Cuatro Caminos, llegaréis a una de las etapas más llana y vistosa del recorrido. Tierras de labor, y prados salpicados por pequeñas cabañas se presentan a vuestro paso. Tras cruzar Brisandi volveréis a adentraros en el profundo bosque que bordea el monte de Cotubellosu hasta que llegáis al final del camino, ya en una zona despejada, donde tomaréis una senda que cruza un monte comunal y os conducirá al Área Recreativa de Peñacabrera, lugar donde podréis tomar un merecido descanso y reponer fuerzas sentados cómodamente en alguna de las mesas instaladas al efecto. No dejéis de disfrutar de las hermosas vistas que se pueden observar desde el mirador, donde podréis percataros de la cercanía del Mar Cantábrico y el Macizo de los Picos de Europa. Comenzaréis de nuevo vuestro camino al destino final de la ruta en dirección Viñon. El descenso os ayudará a disfrutar de un paisaje de suaves colinas plasmadas de masas boscosas con gran valor ecológico. Llegando al pueblo de Niao podríais deteneros unos instantes para observar las características de su antiguo lavadero (recientemente restaurado). Tras ésta visita tan sólo unos metros os separan de vuestra meta en la aldea de Viñon, lugar especialmente interesante por contar con el pintoresco “Museo de la Escuela Rural Asturiana”, lugar en el que podréis encontrar una fiel muestra de la vida en la escuela rural desde finales del Siglo XIX hasta mediados del XX. Igualmente podréis visitar en las inmediaciones la Iglesia Románica (S. XI) de San Julián de Viñon, hermosa construcción del periodo medieval. |
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Ruta de los misterios del mar |
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El mar será el eterno compañero de vuestro paseo por la “Ruta de los misterios de Mar”. Comenzaréis el recorrido en la localidad Colunguesa de Guerres, donde el panel de inicio de la ruta, situado en las proximidades de la plaza del pueblo, os indicará las características del recorrido. Tras caminar unos 100 metros entre las viviendas del pueblo en dirección a su salida, os encontraréis con una desviación a la izquierda que os conducirá durante unos 500 m por un camino de tierra en dirección a la costa. Encontraréis un indicador que os señalará la desviación de la senda para tomar el recorrido más virgen del itinerario, el cual transita contiguo al mar durante aproximadamente unos 2 Km, durante los cuales podréis observar la inmensidad del Océano y la cercanía de éste a la imponente Sierra del Sueve con sus más de 1.000 m de altura a tan sólo unos pocos kilómetros de vuestro emplazamiento. Dependiendo del horario que escojáis para hacer la ruta, existe la posibilidad de que podáis observar las labores de faena de alguno de los barcos con base en el cercano puerto de Llastres, el cual aparecerá a vuestra vista aproximadamente en el punto intermedio del recorrido. Si no tenéis prisa por llegar, os aconsejamos que os detengáis unos minutos a descansar en los bancos instalados al efecto a lo largo de la ruta, y aprovechéis para escudriñar las olas en busca de delfines u otras especies de cetáceos que se dejan ver por estas aguas. Tal vez con un poco de suerte incluso exista la posibilidad de divisar el cuerpo flotante de alguno de los míticos calamares gigantes "kraken", que alguna vez han sido hallados varados en este área de la Costa del Jurásica Asturiana. Son pocos los metros que os separan del final de la ruta, siendo el principal punto de referencia para percatarse de ello el islote de la playa del pueblo de la Isla. Esta localidad es un lugar perfecto para relajarse de la fatiga del camino, tomando un baño reparador o dando un tranquilo paseo por la arena de una de las playas más hermosas de Asturias.
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La ruta que proponemos a continuación os ayudará a conocer en primera persona los orígenes de un material mítico el “Azabache”, originario del periodo jurásico e íntimamente ligado a la más antigua tradición asturiana. Comenzaréis el recorrido en la recóndita villa marinera de Tazones, lugar donde encontraréis el panel de inicio de la ruta señalando el itinerario a seguir. Tras unos metros de ascenso entre las callejuelas del pueblo, os toparéis con un camino perfectamente indicado por el que llegáis hasta el Faro de Tazones, no dejéis de giraros de vez en cuando durante vuestro recorrido para poder tener una perspectiva diferente de las hermosas vistas del puerto pesquero. Una vez halláis coronado el ascenso, y os encontréis junto al Faro seguiréis los indicadores en dirección al pueblo de Villar, en el que unos minutos de camino os llevarán a una desviación hacia una senda de tierra que os acercará a la costa. Discurrirán vuestros pasos por áreas pobladas de Eucaliptos y praderas desde donde podréis observar, no muy lejos de vosotros, el mar Cantábrico. Poca distancia os separa ya de la parroquia de Oles, destino final de vuestra ruta, si bien y complementariamente a este recorrido podréis desviaros, en alguna ocasión, para poder visitar algunas de las huellas de los grandes saurios que poblaron hace millones de años estas tierras, y que dejaron su herencia a través de los innumerables yacimientos de icnitas, las cuales se encuentran diseminadas por toda la costa jurásica asturiana. Una vez en la parroquia de Oles y caminando entre sus casas, la señalización os trasladará a un espacio de gran valor, la escombrera de una mina Azabachera en la que se encuentra del mismo modo la boca de la mina que fue explotada durante siglos, la cual cayó en desuso hace ya algunas décadas. Desde allí se extraía el preciado material, que fue exportado a multitud de lugares, y a su vez utilizado a lo largo de la historia como joya poseedora, entre otros, de poderes mágicos. Descansad en el área adecuado para ello, y aprovechad para empaparos del misticismo y de la energía que desprende el lugar. El camino de regreso será en el recorrido inverso. |
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